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martes, 8 de octubre de 2013

Reseña: "¿Qué es un Americanismo?" José Pedro Rona

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RONA, José Pedro ¿Qué es un Americanismo?: En El Simposio de México: Actas, Informes y Comunicaciones. UNAM, México, 1969, Pp 135-148.

En el presente artículo, el autor parte de las conclusiones del libro “Introducción al estudio del español de Chile” de Ambrosio Rabanales para hacer una crítica al mismo y tratar el asunto de los regionalismos desde una perspectiva teórica y metodológica, para finalmente definir el concepto de americanismo.
Rona comienza su estudio con una crítica al libro de Rabanales, ya que el problema al definir un regionalismo o un americanismo no es de orden descriptivo, sino teórico y metodológico. Para él, el criterio de origen, defendido por Rabanales, no es válido a la hora de determinar que una palabra es americanismo o regionalismo ya que también hay que tener en cuenta la difusión de dicha forma. De esa manera, el criterio de origen es válido a la hora de clasificar y definir regionalismo pero no americanismo. Además el concepto de regionalismo es visto por Rona como un hecho de lingüística, no como un hecho del lenguaje, ya que es subjetivo desde el punto de vista del estudioso que lo trate.
Los americanismos y regionalismos no se pueden definir a priori, sino que debe hacerse un estudio concienzudo de la teoría para poder definirlos y clasificarlos. Para definir algo deben reunirse todos los atributos esenciales de lo definido y posteriormente formular una clasificación. Precisamente eso es lo que hay que hacer con los regionalismos: definirlos a partir de sus atributos para después clasificarlos. Así Rona afirma que los regionalismos son algo particular de una región, diferente a otras regiones (ese sería su atributo esencial).
Para Rona, las insuficiencias teórica y metodológica se deben a la falta de separación de dos etapas diferentes: la definición y la clasificación. En la medida en que se defina bien algo, se podrá clasificar bien.
Aun así Rona duda y examina si realmente la divergencia entre una región y otra, el atributo esencial puede servir como criterio definidor, además intenta clasificar los regionalismos según sus atributos no esenciales.
Rabanales había distinguido entre dos clases de regionalismos: stricto sensu o términos cuya difusión geográfica no trascienden los límites del territorio estudiado; y lato sensu, o los que se dan en el territorio estudiado y otras zonas del continente. Según Rona, el desconocimiento de dicha dicotomía ha hecho que no se defina correctamente el concepto de regionalismo y se confunda con el de americanismo.  Para una mejor comprensión, Rona define a los regionalismos stricto sensu como diatópicos y a los lato sensu como sintópicos, además de ser la diatopía el rasgo que caracteriza el regionalismo.
El concepto de lengua que toma Rona es el de diasistema, el cual se conforma de millares de idiolectos. Tales idiolectos no son iguales, pero virtualmente se puede hacer una clasificación por similitud, de manera que puedan ser estudiados. Un diasistema ideal puede ser representado por un cubo, ya que los idiolectos están ordenados en tres ejes: diatópico, diastrático y diacrónico. Uno de esos tres ejes puede ser objeto de una simple descripción, pero eso no es suficiente, ya que la lingüística descriptiva debe ser también sincrónica, sintópica y sinstrática. Así se puede hacer un estudio comparativo de idiolectos sincrónicos y sinstráticos, pero diatópico: esa comparación será estudiada por la dialectología. También se puede hacer un estudio comparativo de idiolectos sintópicos y sinstráticos, pero diacrónicos, y a ese estudio se le llamará lingüística histórica. Además también se puede comparar idiolectos sincrónicos y sintópicos, pero diastráticos, tarea de la sociolingüística. Pero a pesar de esas tres diversas visiones y maneras de estudio, Rona no acepta que tales sean suficientes para definir un regionalismo.
También tiene que haber una disciplina que se encargue de los estudios comparativos de idiolectos divergentes sobre uno de los ejes del diasistema: por ejemplo los idiolectos sincrónicos, diatópicos y diastráticos, y para esto se tendrá la socio-dialectología. Además se puede hacer comparación de idiolectos diacrónicos, diatópicos y sinstráticos, tarea de la dialectología histórica. La comparación de idiolectos diacrónicos, diastráticos y sincrónicos será objeto de la sociolingüística histórica. La socio-dialectología histórica comparará los idiolectos diacrónicos, diastráticos y diatópicos. La diatopía como rasgo fundamental del regionalismo puede darse en contextos muy diversos.
Así se puede determinar que el regionalismo sincrónico es estudiado por la dialectología, mientras que el regionalismo diacrónico pertenece a la dialectología histórica.  Por eso Rona afirma que al ser estudiados por dos disciplinas lingüísticas diferentes son hechos de lingüística no de lengua.
Además de las clasificaciones ya dadas, también se puede hablar de regionalismos sinstráticos y diastráticos.
El problema de la sinfasía y la diafasía tiene que ver más con la ordenación de elementos dentro del mismo y siempre único idiolecto.
Finalmente, el autor entra al concepto de americanismo.  Desde su perspectiva se ha abusado de dicho término confundiéndolo con el concepto de regionalismo (La Real Academia, incluso el mismo Rabanales). Los regionalismos son en cierto sentido americanismos ya que sólo se usan en América y parten de ella, pero este criterio no es suficiente y es inaceptable afirmar que un regionalismo es realmente un americanismo.
Para caracterizar el español americano, debe cuestionarse la existencia tal. En América se habla español y en ese sentido puede hablarse de español americano,  pero ese no es un hecho interno de la lengua, sino externo a ella, y por consiguiente no es una caracterización lingüística propiamente dicha el ser americano  o no americano. Para que hubiera un español americano debería haber una unidad total en América, además  debería haber un español no americano, cosas que no existen.
Para clasificar los americanismo hay cuatro distribuciones posibles:
1. Se da en toda América y no se da en ninguna parte de España
2. Se da en toda América y se da en parte de España
3. Se da en parte de América y se da en parte de España
4. Se da en parte de América y se da en toda España
Para Rona el verdadero americanismo son los de primer orden. La mayoría de autores toman como americanismo el segundo, tercero y cuarto, pero él esto los calificaría como regionalismos y no como americanismos.
El español americano no existe, porque las unidades de español mexicano, chileno, uruguayo, etc,  no firman una unidad homogénea que pueda oponerse a un español no americano.
De tal manera, no se puede ver ningún elemento que sea unánime en América y que no se dé en ninguna parte de España, así que Rona concluye su artículo afirmando que no se debe hablar más de americanismos.

Marisol Rey Castillo © 2004



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