viernes, 19 de febrero de 2016

Búsquedas avanzadas en la red

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En entradas pasadas hablábamos de lo infoxicados que vivíamos y de los buscadores que nos permitían acceder a múltiples informaciones. Es cierto que, si no usamos buenas herramientas de búsqueda, solo lograremos infoxicarnos más, por eso hay que aprender a buscar correctamente.

Una de las mejores formas para lograr búsquedas certeras es a través de la búsqueda avanzada. Esta tiene características adicionales soportadas por un buscador que cuenta con varios cuadros de texto, casillas de verificación y otros elementos del formulario que llevan a respuestas más exactas.

Por ejemplo, la búsqueda avanzada de Google el ofrece diversas opciones para mayor precisión: permite encontrar páginas que contengan una serie de palabras, o una palabra o frase exacta, o alguna de varias palabras dadas, o excluir palabras, o una secuencia de números desde un ítem hasta otro. También permite limitar por idioma, por región, por fecha de última actualización, por dominio en el que aparece, por el sitio de la página en la que aparece (título, encabezado, cuerpo), por el tipo de archivo o formato, por el tipo de licencia o por el orden de resultados relevantes.



Por supuesto, estos criterios se pueden combinar. Por ejemplo, yo quiero buscar sobre un tema específico que contenga una frase exacta y que además incluya una palabra, que sea en español, que presente los documentos en formato PDF y que además cuya última actualización haya sido hace un año.



Después de introducir todos los parámetros, realizó la búsqueda y esto es lo que hallo al inicio.



Todas las respuestas dadas coincidían perfectamente con los parámetros puestos, por lo cual puedo asegurar que los documentos encontrados son los pertinentes para la documentación que quiero.

No siempre buscamos a partir de una palabra o de unos términos clave, Google también permite realizar búsquedas a través de imágenes. Para esto hay dos métodos. El primero, es el más sencillo. Se debe ingresar a la página de Google y posteriormente hacer clic en la parte superior derecha donde dice imágenes. Nos aparece una nueva pantalla en la cual vamos a ingresar la fotografía a buscar en la red, ya sea desde nuestro ordenador. Finalmente, una vez cargada la foto, se debe hacer clic en buscar para obtener los resultados. A continuación un ejemplo.






La otra forma de buscar es utilizando la búsqueda avanzada para imágenes.  Esta es un tanto similar a la búsqueda avanzada que vimos anteriormente, sólo que se pueden adicionar espectros específicos de las imágenes como los colores, el tamaño y la proporción. Aquí, ya no se sube una imagen para que ésta sea hallada por el buscador, si no se le indican aspectos específicos de la misma para qué puede encontrar lo que estamos buscando. A continuación, un ejemplo.




Así, podemos decir que las búsquedas específicas o avanzadas permiten encontrar sitios, documentos y distintos recursos que se ajustan a lo que queremos encontrar.



Búsquedas avanzadas en la red

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En entradas pasadas hablábamos de lo infoxicados que vivíamos y de los buscadores que nos permitían acceder a múltiples informaciones. Es cierto que, si no usamos buenas herramientas de búsqueda, solo lograremos infoxicarnos más, por eso hay que aprender a buscar correctamente.

Una de las mejores formas para lograr búsquedas certeras es a través de la búsqueda avanzada. Esta tiene características adicionales soportadas por un buscador que cuenta con varios cuadros de texto, casillas de verificación y otros elementos del formulario que llevan a respuestas más exactas.

Por ejemplo, la búsqueda avanzada de Google el ofrece diversas opciones para mayor precisión: permite encontrar páginas que contengan una serie de palabras, o una palabra o frase exacta, o alguna de varias palabras dadas, o excluir palabras, o una secuencia de números desde un ítem hasta otro. También permite limitar por idioma, por región, por fecha de última actualización, por dominio en el que aparece, por el sitio de la página en la que aparece (título, encabezado, cuerpo), por el tipo de archivo o formato, por el tipo de licencia o por el orden de resultados relevantes.



Por supuesto, estos criterios se pueden combinar. Por ejemplo, yo quiero buscar sobre un tema específico que contenga una frase exacta y que además incluya una palabra, que sea en español, que presente los documentos en formato PDF y que además cuya última actualización haya sido hace un año.



Después de introducir todos los parámetros, realizó la búsqueda y esto es lo que hallo al inicio.



Todas las respuestas dadas coincidían perfectamente con los parámetros puestos, por lo cual puedo asegurar que los documentos encontrados son los pertinentes para la documentación que quiero.

No siempre buscamos a partir de una palabra o de unos términos clave, Google también permite realizar búsquedas a través de imágenes. Para esto hay dos métodos. El primero, es el más sencillo. Se debe ingresar a la página de Google y posteriormente hacer clic en la parte superior derecha donde dice imágenes. Nos aparece una nueva pantalla en la cual vamos a ingresar la fotografía a buscar en la red, ya sea desde nuestro ordenador. Finalmente, una vez cargada la foto, se debe hacer clic en buscar para obtener los resultados. A continuación un ejemplo.






La otra forma de buscar es utilizando la búsqueda avanzada para imágenes.  Esta es un tanto similar a la búsqueda avanzada que vimos anteriormente, sólo que se pueden adicionar espectros específicos de las imágenes como los colores, el tamaño y la proporción. Aquí, ya no se sube una imagen para que ésta sea hallada por el buscador, si no se le indican aspectos específicos de la misma para qué puede encontrar lo que estamos buscando. A continuación, un ejemplo.




Así, podemos decir que las búsquedas específicas o avanzadas permiten encontrar sitios, documentos y distintos recursos que se ajustan a lo que queremos encontrar.



viernes, 5 de febrero de 2016

¿Infoxicarme yo?

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Pues sí, claro que me ha pasado.

Y es que algunas veces, novatos o no en la red, nuestras ansias de hallar lo que buscamos nos llevan a una infoxicación.

Tienes una duda o quieres ampliar tus conocimientos sobre un tema. Entonces, accedes a un buscador en Internet para informarte. Tecleas el tema, la palabra o la frase e inmediatamente te aparece un sinnúmero de posibilidades para buscar sobre aquello que quieres saber. Lees aquellos títulos tan llamativos y tan interesantes de color azul. Haces clic en un par de ellos (si eres ordenado, los abres en ventanas distintas) y lees la información que se contiene allí. De repente, sucede algo inesperado: el artículo que lees te remite, a través de un link, a otra página o a otras páginas con información sobre ese mismo tema. Haces clic en cada una de ellas y lees, con la sorpresa de que estas páginas también tienen links. Si somos afortunados, habrá también vídeos, podcast, imágenes, noticias y otra información en recursos más visuales.

En pocos minutos, tendremos mucha más información de la que creíamos que íbamos a conseguir. A partir de una o dos páginas hemos llegado a otras ocho o diez, hemos observado varios videos y hemos visto distintas imágenes. En menos de treinta minutos hemos sido bombardeados por montones de información, quizá mucha más de la que podemos leer o procesar. Estamos infoxicados.

¿Te ha pasado?

A mí sí. Y es horrible. Esa sensación de “tanto por leer y ver y tan poco tiempo que tengo” solo nos llena de angustia y nos hace perder el objetivo principal: aprender. Te invade la ansiedad y te preguntas “¿y ahora cómo voy a organizar todos esos datos?”.

Y es que, a pesar de que la red es una magnífica herramienta para obtener información, esta es abundante, tanto que sería absolutamente imposible leer todo lo que se ha dicho al rededor de un único tema. No obstante, algunas veces creemos que estamos obligados a poner atención a todos los resultados de la búsqueda, lo cual en lugar de solucionar nuestra primera duda o inquietud, nos genera otras tantas, además del estrés por no poder cumplir nuestro propósito.

Técnicamente eso se llama infoxicación, término acuñado por Alvin Toffler en 1970, para referirse a una sobrecarga informativa en la que se tiene exceso de información para conocer sobre un determinado asunto. Nos enfrentamos a ella cuando no tenemos un método o una estrategia para seleccionarla, evaluarla y contrastarla a fin de tomar sólo aquello que sea verdaderamente relevante. En nuestra era, con el rápido avance de la tecnología y en especial de la web, este fenómeno parece aumentarse.

Las consecuencias son evidentes. El exceso de información imposible de gestionar nos lleva a no concluir la labor de manera exitosa o a sobrecargar la mente, obligándola a realizar un esfuerzo mayor al necesario, generando un desgaste mental superfluo.

Por ello, se hace necesario establecer técnicas o estrategias que permitan enfocarnos en la elección de la información útil y necesaria para el objetivo planteado.

Cornella (1999-2000) habla de un filtro personal de la información por el cual podamos dividir la información a la que accedemos en tres partes:
1. Información fatal: la que no tiene nada que ver con el tema que nos interesa
2. Información interesante: aquella que puede resultar importante
3. Información realmente útil: aquella que eres relevante para nuestro propósito.

Por otro lado, Martínez (2013, p.13) asegura que es importante tener en cuenta una serie de criterios a la hora de buscar en la red:
“►Utilizar sitios y portales de reconocido valor como fuente de información.
►Consultar páginas y sitios web recomendados por el profesorado.
►Localizar páginas, archivos o documentos* previamente conocidos y reputados.
►Orientarte acerca de un tema, aproximarte a cuestiones poco conocidas.
►Buscar datos concretos, definiciones, estadísticas, direcciones, fórmulas, etc.

También Martínez (2013) recomienda hacer búsquedas en páginas que cumplan ciertas condiciones, sobre todo cuando se requiere información académica o científica. Así, el autor recomienda sitios como:
 “►Recomendados expresamente por los profesores.
►De universidades y centros de investigación (por extensión, el domino .edu, o lossubdominios .edu. y .ac., donde es en este caso un dominio geográfico).
►De organismos públicos oficiales, nacionales e internacionales.
►De instituciones culturales y científicas (museos, academias, archivos, etc.).
►De editoriales científicas conocidas y prestigiosas.
►De entidades y asociaciones profesionales y científicas relevantes.”

De manera que, para evitar la infoxicación, es necesario trazarse una serie de pasos que nos lleven a un método eficaz para obtener la información necesaria precisa y pertinente para cumplir nuestros objetivos de búsqueda.


Infografía:




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